Crónicas de moda: El Mercedes Benz Fashion Week México

Pasarelas, el actor de la Iguana, un taxi rosa, perreo internacional. Crónica de una cobertura mocha.

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Hace dos años acudí como invitada a la inauguración en dónde se presentaría un “performance” de la moda y la tecnología, realmente me sentía ilusionada pues a los pocos meses lanzaría lo que conocen ahora como “Colibrí Magenta”. Pero éste año todo fue diferente, es la segunda vez que aceptaron a la plataforma como “prensa” y nos permitieron “cubrir” el evento, no en su totalidad pues desconocía que hubiera eventos privados o que simplemente te negaran el acceso aunque tuvieras algún tipo de acreditación. 

Aquí empieza mi aventura…

Acudimos a cubrir el evento de Monterrey Fashion Weekend, la fotógrafa Anabel Palacios y yo. El primer día la rueda de prensa fue en la Cervecería Monterrey, en donde nos mostraron un poco de la ya conocida historia en Nuevo León y sus empresas. En la noche hubo un cocktail en donde me la pasé bien pues conocí nuevos amigos del medio, sin embargo, la presunción, la arrogancia, el bien estar, la pose de influencer no es lo mío. Me aburrí pronto y me fui. Al día siguiente, Anabel pudo acompañarme a cubrir “El Monterrey Fashion Weekend”, en el cual no tenía invitación, bueno sí, si tenía invitación pero mi lugar era “parada”, tal como me dijeron, (esto me recuerda al “meme” que subió un famoso editor de una revista americana en México sobre las “señoras” sentadas a las cuales él hace referencia durante ésta edición del Fashion Week México). Ya que el “front row” de la pasarela ya estaba reservado por lo que puede ver pues para “influencers”.

Lo más cómodo para mí fue irme a la tarima de prensa y sentarme en el suelo al lado de Anabel, en la tarima de prensa me tuve que “chutar” las platicas de fotógrafas pretenciosas y que una de ellas me descontara con un “flash” pues tremendo chingadazo me metieron mientras estuve sentada para tomar un video para una buena “historia de instagram” y creo que fue lo mejor, estar sentadas en la tarima pues tuvimos una mejor vista, para cuando terminó el desfile de Anuar Layón y los demás diseñadores, intentamos socializar un poco comiendo caviar y bebiendo cerveza del patrocinador, el DJ era bueno pero creo que la gente esperaba algo más, algo más para Monterrey, algo más ad hoc a Monterrey, o sea el reggaeaton. Pero nos entretuvimos un rato creyendo que era Dj Cobra ¿O si era? ¿O no era? a la mejor sí era pero estaba tocando “Disco”.

A la semana siguiente nos llegaron las invitaciones de prensa para “El Mercedes Benz Fashion Week México”, era la segunda semana de la moda en México en éste año, la primera para mí como prensa, (pero la segunda para la revista, ya que la de principio de año la cubrió mi equipo), no me la quería perder ya que dentro de lo que cabe soy algo “Vouyerista”o mejor dicho “mirona” en ese aspecto de la moda que me fascina y desde niña sigo la moda internacional, pero quería ver que había en México pues confieso que ni siquiera nombres de diseñadores mexicanos me sabía, sabía que existían, pero nunca había visto su trabajo “en pasarela”.

Estando en Monterrey decidí comprar un vuelo para ir única y exclusivamente a los primeros tres días de la semana de la moda, pero cual fue mi sorpresa que a las 20:00 horas del domingo, me llega un mail diciendo que no podía acudir con mi equipo de fotógrafa y redactora al primer día de desfiles ya que por lo qué entendí le dieron preferencia a otros medios e invitados, aunque ya teníamos la acreditación. Para mi tristeza mi avión salía a las 6:00 am, tenía que estar en el aeropuerto de Monterrey a las 4:00 am, lo compré muy temprano para llegar al primer desfile de las 10:00 am, (mismos que me avisaron unas horas antes que no podía entrar). Lamentablemente me quedé dormida y se me hizo tarde para llegar al aeropuerto ¡Me desperté a las 4:30 am y a esa hora tenía que estar en el aeropuerto! Ya daba igual no podía entrar a esos desfiles.

Pedí un Uber a mi casa pero decía que llegaría dentro de 20 minutos para mi eso ya era muy tarde para hacer check in. Salí de mi casa corriendo solamente con una bolsa de mano pues sabía que no podría documentar ya nada, para mi suerte iba pasando en la esquina un taxi, le hice la parada. – ¿Me lleva al aeropuerto? -, le dije y llegamos en 10 minutos, le comenté que ya iba tarde. Tuve suerte y pude hacer check in sin problema, abordé a las 6:00 am y llegué a la Ciudad de México a un hotel en el centro por la calle Madero, ya que tampoco había muchos hoteles disponibles.

Llegué a desayunar a un Vip’s del centro, pensaba en los desfiles a los que no podría entrar y que prácticamente la vuelta había sido en vano y que no valdría la pena volverlo a cubrir. Me comuniqué con la fotógrafa y redactora en Ciudad de México, les dije que estaba lista para cubrir lo que nos permitieran y que sin duda lucharíamos por los mejores lugares para ver, grabar y sentir la semana de la moda en México como simples fanáticas que somos pero aclarándoles que no teníamos por qué soportar malos tratos (como yo que estuve parada en el sol durante 1 hora y media para ver un desfile de Lydia Lavin, quién merece todo mi respeto y admiración después de lo poco que pude ver).

Para el de la rotativa del Universal por la mañana del martes si podría entrar, estudié periodismo y me parecía magnifico conocer la rotativa del periódico, para mi tristeza tampoco pude acudir a ese ya que mi fotógrafa tenía mi pase de prensa y se le hacía imposible verme temprano hasta en la noche puede ver un desfile en el Blackberry que me pareció más de lo mismo de Saravia, aunque creo finalmente que el próximo año pudiera reinventarse, con lo talentosa que es.

El desfile se esfumó en pocos minutos, la gente empezó a dispersare, a beber y a bailar. Pedí una bebida y me senté en el front row, viendo mis botas Dr. Martens brillar con las luces neón, para mi sorpresa había un grupo de chicos bailando frenéticamente, uno de ellos me invitó a bailar, estuvimos bailando muy divertidos con varios modelos y una de las modelos internacionales, no nos entendíamos, no hablábamos sus idiomas pero la noche terminó genial.

Varias becarias de moda me contaron su experiencia en la participación del evento. Cuando iba por un trago vi al actor que hacía el personaje de Santiago “La iguana” en la telenovela Primer Amor a 1000 x hora, la verdad me emocioné, me quería tomar una foto con él.

Después de eso ya casi pierdo el piso, decidí tomar un taxi, el taxi era rosa, la conductora era mujer, le pedí que me llevara a mi hotel cuando comenzamos a hablar del terremoto, el dije que era la cuarta vez que viajaba a la Ciudad después del terremoto que destruyó mi departamento y que por ahora estaba en Monterrey.

Llegué a mi habitación, me quité lo que quedaba de maquillaje, al día siguiente eran los desfiles del miércoles, habíamos quedado fuera también para el desfile de la mañana, mi avión salía por la noche a las 23:00 horas por lo que me despedí de mis colaboradoras, y decidí meditar ese miércoles antes de irme.  Hablé con ellas y meditamos sobre todo lo que había pasado en la cobertura.

Decidí acudir a los dos desfiles a los que tenía permitido entrar el miércoles, uno de ellos era el de Lavin, a ninguno de los de la mañana logré entrar y tampoco varios editores ni invitados. Estuve sentada en el parque de Río de Janeiro en la Roma esperando a ver si podría entrar. La seguridad nos pidió que hiciéramos fila para entrar al desfile de Lavin, duramos una hora parados, después salió alguien de la organización y seleccionó a las personas que iban a entrar al desfile. Después de quince minutos salió la diseñadora Lavin para pedir disculpas pues estaban SOLD OUT. Decidieron sacar la pasarela a la banqueta para que las demás personas pudieran verla.

Hablé con las colaboradoras y ellas asistieron puntuales a los desfiles de esa noche del miércoles, yo regresé a casa desilusionada.

 

 

Founder de Colibrí Magenta

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