El Fraude literario más grande de la historia

La celebridad de J.T. Leroy como ícono contracultural se debe a su biografía expuesta en sus libros: creció con una madre stripper y adicta que lo obligó a prostituirse y travestirse desde los cinco años.

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Un escritor admirado por Dennis Cooper, Tom Waits y Gus Vas Sant resultó inexistente. Una mente siniestra contrató un actor para darle vida a su alter ego en entrevistas apareciendo travestido con una historia de prostitución atrás para llamar la atención y ganar fama y dinero.

Por Antonio Carlin 

Desde que en su adolescencia publicó “Sarah”, una novela autobiográfica, J.T. Leroy no ha dejado de ser un referente en el ambiente underground norteamericano: lo admiran el escritor Dennis Cooper, los jóvenes narradores Zadie Smith y Dave Eggers, el cineasta Gus Vas Sant, la actiz y directora Asia Argento (de quien se decía era su novia), el grupo Garbage y hasta el mismo Tom Waits, quien fue el que presentó la nouvelle de J.T. Leroy titulada “Harolds End”.
La celebridad de J.T. Leroy como ícono contracultural se debe a su biografía expuesta en sus libros: creció con una madre stripper y adicta que lo obligó a prostituirse y travestirse desde los cinco años. Alcohólicos y drogadictos, ambos se ofrecían a los camioneros en medio de las extensas carreteras de Estados Unidos.
Finalmente, a los 19 años el éxito de su novela lo libró de la prostitución, aunque no de las juergas. La leyenda urbana culmina con dos anécdotas: el libro lo escribió a pedido de su psiconalista, y cada vez que acepta una entrevista aparece con una larga peluca rubia y lentes enormes (cuando no completamente travestido).

Bueno en Enero del 2006 todo eso se vino abajo cuando el New York Times descubrió el engaño y nos enteramos de que J.T. Leroy no existía ¿Su verdadera identidad? Savannah Knopp diseñadora de modas y dj. En su lugar queda Laura Albert, su madre adoptiva, una cantante de rock y escritora frustrada (de temas parecidos a los de JT) de casi 40 años que habría inventado este “alter ego” para llamar la atención, contratando a un actor para que le “dé vida” cada cierto tiempo (cada vez que dudaban del fenómeno, dicen).

LeRoy era un personaje creado por la autora estadounidense Laura Albert en 1996. Ella fue la autora de todos los libros de Lorey.  El personaje era interpretado por Savannah Knopp, una diseñadora de modas y hermastra de Geoffrey Knoop, quien para entonces era esposo de Laura Albert, la verdadera autora de las novelas. Foto: Google.
LeRoy era un personaje creado por la autora estadounidense Laura Albert en 1996. Ella fue la autora de todos los libros de Lorey.
El personaje era interpretado por Savannah Knopp, una diseñadora de modas y hermastra de Geoffrey Knoop, quien para entonces era esposo de Laura Albert, la verdadera autora de las novelas. Foto: Google.

Quien lo explica mejor es el mismo Dennis Cooper (experto en aullidos homosexuales, por cierto): “Los libros de J.T. Leroy son inseparables de su historia. Siempre fueron una suerte de souvenirs inspiradores de la horrible vida de ese chico. Eran su final feliz. Lo siento muchísimo sobre todo por los miles de fans de J.T. que vivieron cosas similares, chicos que creyeron en la posibilidad de cambiar sus vidas y superar un pasado doloroso con el arte; es como si hubiéramos despertado para saber que éste no es el lugar donde un chico con esos problemas puede salir adelante; J.T. utilizó el abuso como marketing, y por eso este fraude es tanto más horrible”.

Una vez descubierto el engaño, Albert se apartó del mundo editorial. Pero ahora es Knoop quién quiere resucitar al personaje con el libro “Girl Boy Girl: Cómo me convertí en J. T. LeRoy”. O por decirlo de otra manera, la historia autobiográfica de una autobiografía falsa. Lo más curioso es cómo Laura Albert se ha tomado que alguien se apropie de su engaño:

“No estoy de ninguna manera conectada con este libro y me asquea. Sólo porque interpretes a un escritor no te convierte en uno. Creo que Savannah está motivada por el dinero y la atención. Ahora que ha tenido que volver al anonimato esta es su manera de volver a la fama. Es triste y es mezquino. Realmente está pisoteando mis sentimientos.” (Bah, este bah es mio)

Yo pienso ¡al demonio Albert! Me voy a conseguir ese libro…y a escuchar a Garbage que cuando escuchó Cherry Lips….no se puede pensar en nada más que en J.T. Leroy.

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