¿El gluten es una moda o un problema real?

El alto precio de evitar consumir gluten

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Contiene una droga muy adictiva que te hace comer más

Cambiar los hábitos alimenticios, parece imposible pero termina siendo delicioso y sano. Foto: Google.

Mi historia con el gluten

¡Sí, eres lo qué comes! Jamás pensé que iba a convertirme en alérgica al gluten.

Desde pequeña me acostumbraron a consumir pan en el desayuno, pan dulce, esponjoso, delicioso, rellenos de mermelada o cajeta. Me encantaban las galletas, toda clase de galletas, las cajas surtidas del supermercado. En las tardes, en la merienda no podría faltar el té con galletas o un pan, mínimo.

Lo que no sabía mi querida abuela es que estaba criando a una comedora compulsiva de harina, así es, me convertí en eso sin saberlo.

Lo más triste fue cuando a los 11 años me volví intolerante a la lactosa, ya no podía consumir delicioso café con leche, licuados, malteadas, chocolate con leche, arroz con leche que tanto me encantaba, la leche era un alimento primordial en mi casa.

Me encantaba la pizza, las pastas, el espagueti. Después a los 16 años me volví vegetariana, más bien, “carbohidratoriana”  o “harinatoriana” porqué todo lo que consumía a fin de evitar las carnes eran harinas, pastas, cereales. Sin saber me llenaba de gluten evitando las proteínas, comencé a engordar. Subí 10 kilos en un año, mismos que bajé en otro año, practicando danza contemporánea.

Tener una mala alimentación, beber y fumar es lo que más te envejece. Foto: Google.

Después en la universidad conocí el alcohol, me encantaba la cerveza, ir a los bares, ir a las fiestas, de los 19 a 21 años, tenía un cuerpo de talla 3, recuerdo que cabía en faldas talla 0, hacía ejercicio en bicicleta y estaba muy delgada, pero de pronto comencé a engordar más de lo debido, 15 kilos en menos de un año. En las fechas del servicio social en la Universidad no podía parar de comer harinas, me encantaba toda la comida estadounidense que vendían en las cafeterías cerca de la Facultad.

En realidad no sabía que la cerveza hacía tanto daño, además de causar la locura, es poco, no podía detenerme, la cerveza contiene gluten. De pronto empecé a tener brotes en la piel, a llenarme de un salpullido, granitos pequeños y rojizos en los brazos y piernas, no les di importancia, hasta que pasaron los años y mi lucha por bajar de peso seguía.

Siente años después entiendo muchas cosas, he investigado sobre alimentación y he invertido tiempo en cuidar mi cuerpo, alimentándome mejor. Empecé a consumir avena en batidos en el desayuno, noté que me empezaron a salir más granitos y sentía más comezón de lo normal.

Alimentarse bien, te hará ver más joven y hermosa, la alimentación es la base de la salud y la belleza, recuerda que la belleza es por dentro desde la comida y nuestro estado mental. Foto: Google.

Un día la comezón era insoportable, tenía más de esos granos, ahora también en la espalda, rodillas, todos los brazos, no sabía por qué. Un día no pude dormir después de ir a un restaurante donde me ofrecieron un bolillo, al día siguiente fui con el médico y me dieron la noticia. Era alérgica al gluten, para mi gran sorpresa y tratando de evitar consumirlo, me doy cuenta de que la mayoría de los productos del mercado, lo contienen.

Todas las variedades de avena la contienen, dudo mucho de las que tienen la etiqueta “Gluten Free”.

El Gluten no es una moda, es un problema real.

Me comentó la doctora que más del 70% de la población es intolerante al gluten, la mayoría no lo sabe, y se ha acostumbrado a vivir con las molestias.

Ya no podía con las molestias, es una mala salud crónica, hasta que descubrí que el gluten no es indispensable para el ser humano y que la sensibilidad al gluten no es un problema digestivo es un problema neurológico, a lo que le han llamado el neurogluten.

Es una enfermedad auto inmunitaria provocada por el consumo del gluten. Es una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada, el centeno. Esta proteína provoca serios problemas en el cerebro. Por lo que la presencia del gluten es inevitable en muchos alimentos. Es lo que le da elasticidad a la masa y haga que el pan se vea esponjoso.

Lo bueno de no consumirlo es que las grasas o lípido que posee el gluten son en proporciones muy bajas.

Existen personas que son intolerantes al gluten sin tener la enfermedad Celiaca En ocasiones pedía un pizza completa para mi, sin saber que el gluten contiene sustancias para hacerte adicto, para que sigas comiendo. Después me quejaba del mal estado de mi estómago, también provoca colitis y colon irritable.

Una alergia muy cara

Los productos que contienen gluten se pueden sustituir por harina de arroz o maíz, aunque el maíz en proporciones controladas, ya que no es puro como el que consumía nuestra abuela.

Pon mucha atención en las etiquetas de los productos, aunque estas digan “Libre de Gluten” podrían contener otros químicos o productos a los que eres alérgico.

Contiene gluten la harina blanca, salvado de trigo germen de trigo, cebada, avena, panes, galletas, chocolates.

En el supermercado podrías descubrir ya muchos productos “gluten free” pero son más caros, hasta cinco veces que un producto normal, por lo que es mejor cocinar en casa productos frescos.

Una de cada cien personas debe de llevar una dieta libre de gluten, las personas celíacas no han escogido esta alimentación, ni mucho menos por moda, es por salud, pero mucha gente se ha sumado por tomar esta dieta, ya que no engordas y es más saludable.

Te recomiendo investigar más acerca de estos anticuerpos relacionados con la enfermedad celíaca, la alergia al trigo, transtornos del cerebro como el espectro autista y epilepsia.

Cuando comas arroz revisa tus síntomas, si son: anemia, fatiga, diarrea, dolor abdominal, es porque no estás asimilando los nutrientes. Algunas personas que reaccionan al gluten también lo hacen al arroz.

Ahora que he cuidado mi alimentación he bajado cinco tallas en menos de un año, en nueve meses he ido modificando los hábitos alimenticios, poco a poco, empezando a regular la ingesta de productos sin valor nutricional, empecé por gambiar el aceite de cocina por el de oliva, el aceite de coco para hacer platillos calientes, empecé a comer verduras verdes, frutas sólo piña o papaya, empecé a beber más tés, a consumir espirulina. Por su puesto me he basado mucho en el naturismo, es lo que más me ayuda.

 

 

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